Ahído de La MagdalenaEn cuanto a la flora, destaca el hecho de que la mayor parte de las más de 7000 Ha. del término de Barbadillo de Herreros están ocupadas por terreno forestal, formado principalmente por robles, pinos y hayas. Los prados y pastizales tan sólo ocupan algo menos del 10% del término, aunque son importantes para la ganadería. También el 10% ocupan otras superficies, principalmente roquedo y terrenos improductivos.

Dentro de la vegetación en esta zona se observa una clara gradación altitudinal de las especies arbóreas. En las zonas más bajas, por debajo de los 1200 m y en zonas llanas, se encuentran los prados y tierras labradas. En las zonas de solana y hasta una altitud que se puede acercar a los 1500 metros se encuentran los robles rebollos, que son los que ocupan una mayor extensión dentro del municipio.

Los ahedos o ahídos (como aquí se conoce a los hayedos) forman extensos bosques en todos los valles del norte del municipio, prefiriendo las laderas más umbrías. Se dan, preferentemente, entre los 1200 y los 1700 m. Dentro de los ahídos y en sus bordes es posible encontrar otras especies arbóreas como el serbal de los cazadores, el serbal blanco (o mostajo), el avellano, el roble albar, el acebo o, en los lugares más escarpados, el tejo. En verano, podremos deleitarnos con fresas, frambuesas y anavias (arándanos) en estos bosques.

Desde hace ya más de 20 años conviven con estos bosques autóctonos de roble y haya algunos pinares silvestres, cultivados en laderas de fuerte pendiente, sobre todo en el valle del Morales, y hasta más de 1900 m.

Otros especies de árboles que se pueden encontrar aisladamente son: majuelo (que en otoño se viste de rojo con las vizcobas), sauce, salceda, saúco, chopo, álamo blanco, álamo temblón, olmo, arce menor, maillo (manzano silvestre), fresno o avellano. En torno al pueblo también existen algunos frutales, principalmente manzanos, ciruelos y algún gindal. En algunos de ellos parasita el muérdago.

En la alta montaña, por encima de los 1700 m, las temperaturas extremas, el viento y la presencia de nieve durante muchos meses al año hace que desaparezcan los bosques, encontrándonos con una flora de gran calidad ambiental y más típica de ambientes del norte de Europa. En estos espacios dominan los matorrales rastreros de brezo y enebro mezclados con extensas zonas de anavias que sirven de alimento a la fauna salvaje de la sierra. También hay unas pocas matas de arándano negro y pequeñas áreas ocupadas por el pastizal de alta montaña. En los roquedos más altos hay algunas especies escasas en la provincia como la siempreviva o algunas saxifragas.

Lampiña en El Horno.Los principales arbustos son: endrinos, que en otoño da endrinas, usadas para elaborar pacharán, los morales, escaramujos, boneteros, distintos tipos de brezos y escobas. En las faldas de Motote también hay estepas (jaras) y en la Vega de Campozares y más raramente en otras zonas hay enebros.

Dentro de los ríos no suele haber ningún tipo de vegetación, pero en diversos manantiales y arroyos podemos encontrar berros y lampiñas, dos especies comestibles y que son recogidas por los habitantes de la localidad. También se recoge manzanilla y menta poleo.

En los bosques y las praderas de Barbadillo de Herreros numerosas especies de setas nacen con las lluvias de primavera y otoño. Algunas de las setas comestibles más apreciadas en esta zona son: la seta de carrerilla, la de cardo, el níscalo, el parasol, de mango azul, el hongo o champiñón, el boleto y el perro chico (seta de mayo).

 

camera.gif Si desea ver más fotos sobre la flora de Barbadillo de Herreros, consulte el Album fotográfico de la flora.